Zaragoza, 17 de abril de 2026.- La portavoz socialista, Lola Ranera, acompañada por la concejal Ros Cihuelo y el alcalde de La Cartuja, José María Lasaosa, ha exigido hoy a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, que blinde la construcción de vivienda en barrios rurales a corto plazo. Para ello, el PSOE ha presentado nueve alegaciones a la modificación aislada TR24/16 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para el desarrollo de los barrios rurales y suelos urbanizables, una modificación que tiene “más incertidumbres que soluciones”, han señalado.
Ranera espera que “Natalia Chueca y su Gobierno no caigan en la tentación cruel para los barrios rurales de que la bolita se convierta en pelotazo y, entonces, solo ganen unos pocos. Es decir, me aprovecho de los suelos urbanizables en los barrios rurales para traspasar la carga y me olvido de construir vivienda en los barrios rurales”.
“Y como esa tentación podría existir, queremos que, negro sobre blanco, lo primero quede en esta modificación aislada sea la construcción de la vivienda en los barrios rurales y, después, todo lo demás, para que no quede ninguna duda y para que no solamente queden blindados los promotores, sino que lo que tienen que quedar blindados son los 35.000 vecinos de los barrios rurales que necesitan tener vivienda”. El periodo de alegaciones finaliza este lunes.
Con estas alegaciones, el PSOE busca blindar la seguridad jurídica, mejorar el proyecto en estos momentos para la ciudad de Zaragoza y, sobre todo, garantizar que a corto plazo existen viviendas en los barrios rurales. “Queremos que este compromiso quede muy claro en el expediente por parte del Gobierno de Natalia Chueca, no solamente en palabras sino también por escrito, porque los barrios rurales históricamente han dado respuesta siempre a las necesidades de Zaragoza y ahora es el momento de que se invierta en ellos”, ha considerado.
Lola Ranera ha querido dejar claro que “la vivienda para los socialistas es una prioridad, y cualquier medida o cualquier expediente cuyo objetivo sea mejorar y aumentar el número de viviendas para la ciudad de Zaragoza, este Gobierno va a contar siempre con nuestra ayuda”. Pero eso sí, “garantizando que no haya ninguna duda”, ha subrayado. Y es que, en la actualidad, “esta modificación lo que viene a decir es que aquellos promotores que tienen suelo urbanizado en los barrios rurales podrán trasvasar esos aprovechamientos a la ciudad consolidada, al entorno de la Z-40, para los promotores”, ha explicado.
“Desde el PSOE tenemos claro que el beneficio tiene que ser para los barrios rurales y ese es el interés de estas alegaciones: que primero garantizar viviendas en los barrios rurales y, a partir de ahí, que se lleven los aprovechamientos donde se estime oportuno”, ha insistido.
La portavoz socialista también ha considerado un “error estratégico” no contar con los que conocen verdaderamente los problemas de los barrios rurales, que son sus alcaldes, los que saben analizar y diagnosticar la situación y las tipologías de vivienda necesarias.
Ranera también ha recordado que el PSOE presentó una moción el pasado mes de febrero en el que pedíamos una mesa de trabajo integrada por agentes locales, “los que conocen el problema y la necesidad de la vivienda para, entre todos, construir y paliar la crisis actual”.
ALEGACIONES
Por su parte, la concejal socialista Ros Cihuelo, ha señalado que las alegaciones a la modificación aislada del Plan General de Ordenación Urbana responden a que “hay más incertidumbres que soluciones y, por lo tanto, no conseguirá el objetivo declarado de construir vivienda en los barrios rurales”.
La primera de las alegaciones del PSOE tienen que ver porque “hay serias dudas jurídicas sobre esta modificación”, ha señalado. La propia memoria reconoce que se superan los límites de extensión de suelo y de aprovechamiento medio establecidos en la Ley Urbanística de Aragón (LUA), lo que obligaría a tramitarse este expediente mediante una revisión del PGOU y no con una modificación aislada. Asimismo, el expediente prevé importantes cargas económicas para el Ayuntamiento pero no incluye la necesaria memoria económica, lo que “es inaceptable”, ha especificado Cihuelo. Por todo ello, el PSOE insta a la suspensión de esta modificación para que se haga con las adecuadas garantías jurídicas que aseguren su viabilidad.
La edil socialista también ha aludido a la falta de participación de los barrios rurales. “El objetivo declarado es construir vivienda en barrios rurales, pero no se ha contado con quienes mejor conocen su realidad: alcaldes, asociaciones de vecinos y juntas vecinales”, ha incidido. En este sentido, el PSOE plantea la creación de una Mesa de Trabajo con todos los implicados para la consecución del objetivo para construir vivienda en los barrios rurales para poder definir una propuesta viable y ajustada a sus necesidades.
Cihuelo también ha pedido que el expediente incorpore la priorización el uso de ese suelo urbano existente. “Se habla de construir vivienda a corto plazo, pero el expediente apuesta por hacerlo en suelo urbanizable, cuando ya existe suelo urbano disponible —consolidado y no consolidado— que permitiría actuar de manera más inmediata”, ha subrayado.
Otra alegación tiene que ver con el retorno social del trasvase de aprovechamientos. Se propone que el expediente recoja la reserva un porcentaje de ese aprovechamiento trasvasado para que se destine a vivienda de alquiler asequible gestionada por Zaragoza Vivienda.
La concejal socialista también apuesta por establecer garantías sobre la ejecución en barrios rurales. “No queremos que los barrios rurales sean una excusa para aumentar la edificabilidad en la ciudad consolidada y vean una vez más frustradas sus expectativas y su futuro”, ha subrayada. Por esa razón, ha exigido incluir que la construcción de vivienda en estos barrios sea previa a la formalización del trasvase de aprovechamientos, tal y como se comprometió el consejero Víctor Serrano en el Pleno celebrado este pasado mes de febrero.
“Desde el PSOE somo sensibles a la realidad que quienes viven o trabajan en los barrios rurales y, por esa razón, pedimos que se recoja una prioridad de acceso a vivienda que permita mantener y seguir favoreciendo la identidad y compromiso vecinal en cada barrio. Para conseguir este objetivo es absolutamente imprescindible que se recoja una reserva de vivienda pública gestionada por Zaragoza Vivienda”, ha continuado.
Cihuelo también ha criticado que el expediente apuesta por construir en los barrios rurales vivienda unifamiliar de baja densidad, pero esa no es la realidad ni la necesidad actual. “Es necesario adaptar el modelo a las demandas reales de vivienda en cada barrio rural, flexibilizando la tipología de vivienda en el suelo urbano no consolidado y revisando la zonificación del suelo urbano consolidado”, ha apuntado.
Asimismo, otra alegación recoge varias condiciones para el trasvase de aprovechamientos a la ciudad consolidada, que no puede hacerse sin garantías de que se atienden previamente las necesidades de vivienda de cada barrio rural incorporando: la necesidad de aumentar la densidad mínima de 12 a 25 viviendas por hectárea; que cada junta vecinal apruebe esta decisión y que dicha aprobación sea vinculante, e incorporando la posibilidad de flexibilizar la ejecución en fases. “Solo así se garantizará que responde a las necesidades reales”, ha insistido.
En definitiva, ha concluido Cihuelo, “queremos seguridad jurídica, participación real y un modelo que funcione. Si no, estaremos ante otro fracaso urbanístico, como ya ocurrió con la licencia exprés. Para el PSOE, los barrios rurales no son un recurso urbanístico, son comunidad y ejemplo de convivencia vecinal. Por eso defendemos soluciones útiles, construidas con sus vecinos y pensadas para mejorar su calidad de vida diaria. Que los barrios rurales de Zaragoza tengan vivienda, sí, pero también futuro”.







