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No es nuestra Europa

12 Mar, 2016

El  pasado  martes  8  de  marzo,  las  y  los  Jefes  de  Estado  y de  Gobierno  de  la  Unión  Europea alcanzaron  un principio  de  acuerdo  para  poner  en  marcha  un  programa  para  deportar  a  Turquía  a todos  los  migrantes –incluidas  las  personas  demandantes  de  asilo  sirios  y  de  cualquier  otra nacionalidad– , que lleguen a  la Unión Europea a través de este país, a cambio de que  los Estados de  la  Unión  reubiquen  a  un  número  equivalente  de personas  refugiadas  sirias  asentadas  ya  en Turquía, y de otras medidas económicas y políticas a favor del Estado turco.

Consideramos  que,  de  confirmarse  dicho  pacto,  la  Unión  Europea  no  estaría  respetando  los convenios internacionales sobre derecho internacional de asilo. Y que estaríamos asistiendo además al proceso de deconstrucción de la Unión Europea. Los y las socialistas españoles no reconocemos esta  Europa,  y  creemos  que no  se  puede  hacer  un  acuerdo  de  intereses  con  Turquía  utilizando  los derechos de las personas refugiadas y migrantes como moneda de cambio, porque lo consideramos inadmisible. Igualmente, entendemos que  las y los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, ante la crisis más grave que vive desde la Segunda Guerra Mundial, han firmado un preacuerdo inmoral  y de dudosa legalidad, que, de confirmarse los términos a los que hemos tenido acceso a través de las informaciones  recogidas  por  los  medios  de  comunicación,  contraviene claramente  el  derecho  de asilo y múltiples convenios internacionales sobre derechos humanos.

Consideramos   preciso   mostrar   nuestra   adhesión   a    las   peticiones   de   organizaciones   no gubernamentales, Alto  Comisionado  de  la  ONU  para  las  personas  refugiadas,  y  activistas  pro derechos humanos en la denuncia, rechazo y exigencia de retirada del preacuerdo de Unión Europea y Turquía para devoluciones masivas, así como la exigencia de abordar con urgencia la crisis de las personas  refugiadas  defendiendo  los  derechos  humanos, creando pasillos  humanitarios,  acogiéndoles  con  respeto  y  solidaridad,  y  posibilitándoles  el  asilo  entre  los  miembros de  la  Unión Europea. Finalmente,  consideramos  que  la  actitud  del  Presidente  del  Gobierno  en  funciones, ignorando  la posición  rotundamente  mayoritaria  del  Congreso  y  validando  el  acuerdo  por  su  cuenta,  es  un desprecio inaceptable a los representantes de los españoles y merece la más rotunda censura.