Zaragoza, 27 de marzo de 2026.- La portavoz socialista, Lola Ranera, ha exigido hoy a la alcaldesa de Zaragoza que intervenga urgentemente en la estructura del Puente de Piedra por la presencia de unas enormes grietas y su mal estado de mantenimiento y conservación.
Ranera, acompañada por la concejal socialista Ros Cihuelo, ha reclamado una comisión de expertos en la que se sienten instituciones, servicios y técnicos que analicen el estado de este puente, uno de los símbolos más importantes de Zaragoza, que puede agravarse por futuras riadas extraordinarias o los efectos del cambio climático.
La portavoz socialista ha explicado que la situación en la que se encuentra el Puente de Piedra es comparable a la de otros puentes de Zaragoza, como el de Hierro o la Pasarela del Voluntariado, por la “desidia y el abandono” del Gobierno de Chueca en la conservación y mantenimiento de todos ellos. Un ejemplo claro es que, el año pasado, Chueca dejó de ejecutar casi el 50% de la partida presupuestaria destinada a ese fin.
Para Ranera, “es muy peligrosa la poca sensibilidad de Natalia Chueca hacia nuestros puentes, que no los ve como parte de nuestra ciudad, de nuestra historia, de nuestro patrimonio. Natalia Chueca solo ve los puentes para que formen parte de sus ocurrencias, para anillarlos o para anclar muñecos”.
Frente a ello, desde el PSOE “tenemos muy claro que hay que salvar el patrimonio y el Puente de Piedra es parte de nuestra historia. Zaragoza está marcada por sus ríos y es imprescindible el mantenimiento y conservación de todos ellos”. Por ello, en el marco de la Comisión de Urbanismo, el PSOE llevará distintas iniciativas para ello.
Por su parte, Pablo Polo, fundador de Iberflumen y experto en el río Ebro, ha alertado de la presencia de estas grietas en el Puente de Piedra, sobre todo, las transversales. “Unas cicatrices que empeoran el estado de conservación del puente”, ha subrayado.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Tío Jorge-Arrabal, Rafael Tejedor, ha trasladado la preocupación de los vecinos de este barrio por las grietas del Puente de Piedra, como ya trasladaron en el último Pleno de la Junta de Distrito.
“El Ebro es la calle principal de Zaragoza y cualquier incidencia en el Puente de Piedra incide de forma muy grave en la movilidad de los vecinos y vecinas del barrio del Arrabal, más de 21.000, y de todo el Distrito del Rabal, porque por el Puente de Piedra atraviesan la mayoría de las líneas que nos acercan a los vecinos al centro, una movilidad sostenible para los vecinos, exclusiva para el transporte público y que no podemos permitir que las obras en un puente y su mantenimiento impidan la movilidad de todos nuestros barrios y del distrito del Rabal”, ha subrayado.







