Zaragoza, 21 de enero de 2026.- La concejal socialista Ana Becerril ha solicitado hoy a Chueca revertir la situación de Casa Amparo con un refuerzo de plantilla y evitar “parches continuos”. En la Comisión de Participación Ciudadana, Becerril ha señalado que “no hablamos de un problema puntual ni de una mala semana. Hablamos de una falta de personal sostenida en el tiempo que está afectando de manera clara a la calidad del servicio y a la atención que reciben las personas mayores que viven allí”.
Según Becerril, “el Ayuntamiento tiene que dar ejemplo, planificar mejor y garantizar que un servicio tan esencial como la Casa de Amparo no se sostenga sobre el sacrificio permanente de su plantilla”. “Creemos que cuidar bien a quienes cuidan es la única manera de cuidar bien a quienes son cuidados”, ha subrayado.
Por eso, desde el Grupo Municipal Socialista se ha planteado una serie de medidas claras y necesarias en la Casa Amparo. “Es imprescindible un refuerzo inmediato de la plantilla, el establecimiento de ratios adecuadas y estables, la cobertura real de bajas, vacaciones y ausencias, y una apuesta decidida por la contratación estable, que evite soluciones temporales y parches continuos. Consideramos igualmente necesario implementar medidas efectivas de salud laboral y una planificación real, que permita anticiparse y no volver a llegar tarde”, ha apuntado.
La edil socialista ha recordado que “cuando falta personal, todo se va encadenando. El servicio empieza a prestarse por debajo de los mínimos necesarios. Las plantillas no llegan. Las jornadas se sobrecargan. Se acumula el cansancio. Y tareas básicas, de esas que hacen que la atención sea realmente digna y completa, se dejan de hacer no por dejadez, sino porque no hay manos suficientes para todo. Se prioriza lo urgente y se va dejando de lado lo importante. Y eso, en un centro como la Casa de Amparo, no debería pasar”.
“Todo esto –ha dicho– repercute directamente en la calidad del servicio. Porque cuando quien cuida está exhausto, cuando trabaja con prisas y con estrés, la atención a las personas mayores se resiente. No por falta de profesionalidad, sino por falta de medios. Y las personas que viven en la Casa de Amparo merecen una atención tranquila, cercana y digna”.






