Zaragoza, 19 de agosto de 2025.- La concejal socialista Ros Cihuelo ha reclamado hoy a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, convertir las 22 piscinas municipales “en verdaderos oasis urbanos” para combatir las olas de calor y hacer frente al cambio climático. Instalaciones que, según Cihuelo, “han representado en el pasado un gran valor social como centros de convivencia y de comunidad pero que hoy, 30 años después, están congeladas en el tiempo por la falta de compromiso y la indolencia de Chueca, que no invierte en adaptarlas para que respondan a las nuevas realidades de la sociedad zaragozana”. Eso sí, ha criticado Cihuelo, “Chueca solo cree en piscinas con gestión privada, como está demostrando con los proyectos del CDM Sur y las piscinas de La Almozara”.
Aprovechando que este fin de semana se da por finalizada la temporada de verano de las piscinas municipales de Zaragoza, a excepción de cuatro instalaciones, la concejal socialista ha considerado “imprescindible” actuar en estas instalaciones de forma inmediata.
En este sentido, el PSOE llevará a sede plenaria varias propuestas. Entre ellas, transformar las 22 piscinas municipales de Zaragoza en verdaderos oasis urbanos y referentes como refugios climáticos, en los que la sostenibilidad sean una prioridad, con actividades integeneracionales y programas de accesibilidad de vanguardia.
Asimismo, Cihuelo considera prioritario garantizar la accesibilidad a todas las personas, sin importar la edad o capacidades físicas, con la remodelación de los vasos de chapoteo en láminas de agua más anchas, para conseguir que sean accesible para todo el mundo con una entrada tipo playa de poca profundidad; así como apostar por la inclusión social, con elementos acuáticos interactivos o zonas de juego multigeneracionales, para facilitar la participación de todos los miembros de la familia y de los propios usuarios.
El Grupo Municipal Socialista también apuesta por favorecer el ocio integeracional y actividades, que además de integrar nuevas tecnologías de ahorro de agua y energía, sean capaces de diversificar su uso con actuaciones nocturnas, culturales o deportivas emergentes e innovadoras.
Atendiendo además a la nueva configuración social de las familias zaragozanas, con más de 70.000 perros censados en nuestra ciudad, desde el PSOE se considera necesario que el Ayuntamiento de Zaragoza ponga en funcionamiento una piscina municipal para perros, similar a las existentes en Cataluña y otras comunidades autonómas. “El lugar idóneo serían las Playas del Parque de Agua, un espacio único, con capacidad suficiente, junto al Centro Canino “Divertidog”, todo ello pensado para que las familias zaragozanas disfruten con sus mascotas, con servicios adaptados y con un enorme potencial social y turístico”, ha apuntado Cihuelo.
Y es que, la concejal socialista ha insistido en que “las piscinas municipales deberían de ser un latido de la ciudad en verano, un innovador refugio climático, un espacio de convivencia y de cultural pero, a día de hoy, es un espacio congelado en el tiempo porque Chueca ha renunciado a invertir en ellas”.
Al contrario que otras ciudades que sí que han avanzado en convertir sus piscinas municipales en verdaderos oasis urbanos y espacios de actividad comunitaria, tales como Barleona, Cercedilla (Madrid) o Ginés (Sevilla), “Chueca no ha apostado por la innovación, ni por la accesibilidad, ni por la sostenibilidad, pero tampoco por una programación que acerque a los jóvenes, las familias o nuestros mayores más allá del baño tradicional”, ha lamentado.
“De los oasis urbanos en los que se han convertido las piscinas municipales de otras ciudades, al desierto de ideas en Zaragoza, donde seguimos anclados en el pasado por la pereza de Chueca de mirar hacia lo cotidiano. Si en otras ciudades se hace, aquí también se puede hacer. Es cuestión de voluntad política”, ha señalado.
Para Cihuelo, “nuestra sensación es que el PP no tiene interiorizado el significado social de nuestras piscinas municipales, que las vive como una obligación que desearía dejar en manos privadas, tal y como está demostrando con el CDM Sur y las piscinas de La Almozara, en vez de vivirlas como un bien público y como un servicio a la ciudadanía, tal y como las concibió el PSOE en esas primeras décadas para que los zaragozanos pudiéramos disfrutar de ocio y diversas actividades acuáticas a precios asequibles para todos”.
En definitiva, ha señalado, “las piscinas de Zaragoza no pueden seguir siendo un servicio congelado en el tiempo. Tienen que volver a ser espacios vivos, abiertos, sostenibles, accesibles y comunitarios, que respondan al pulso de la ciudad, a sus necesidades y realidades, así como al bienestar de sus vecinos y vecinas”.