Zaragoza, 12 de enero de 2026.- La concejal socialista Ana Becerril ha lamentado que el presupuesto “continuista” de Chueca para 2026 “sigue minusvalorando la participación ciudadana, sin darle el lugar que merece, porque no cree en ella”. Y es que, de los 316 millones presupuestados para el Área, solo 15 millones van destinados a Participación Ciudadana.
“Y Chueca sigue sin creer en los distritos ni en los barrios: el presupuesto supone una reducción de 75.000 euros en las partidas asignadas a las Juntas de Distrito, y el estancamiento en la aportación del Ayuntamiento de Zaragoza a las inversiones en barrios rurales, ya que seguimos anclados en el mismo millón de euros”, ha criticado.
Durante la comparecencia de presupuestos del Área de Participación Ciudadana y Régimen Interior, Becerril ha explicado que, en el caso concreto de los distritos, “más allá de incrementos meramente testimoniales, por no decir irrisorios, en las subvenciones destinadas a entidades vecinales, comisiones de fiestas o AMPAs, nos encontramos con una decisión difícilmente justificable: una reducción de 75.000 euros en las partidas asignadas a las Juntas de Distrito”.
“Este recorte implica que actividades ya comprometidas, con presupuestos de por sí ajustados, van a tener que cancelarse. Implica que no se podrán impulsar nuevas iniciativas. Implica, en definitiva, menos vida en los barrios”, ha subrayado. Y es que, ha dicho, “recortarles entre 5.000 y 7.000 euros a cada junta no es una decisión neutra. Es una declaración política. Es una muestra evidente de falta de ambición y escasa fe que este Gobierno tiene en la participación vecinal, en los distritos y en una gestión verdaderamente descentralizada del Ayuntamiento”.
Pero la edil socialista ha considerado que la situación de los barrios rurales no es mejor. “Lejos de reforzar sus partidas para dotarlos de mayor autonomía, mayor capacidad de gestión y más actividad, la realidad presupuestaria vuelve a desmentirles. Las cantidades permanecen congeladas, los compromisos no avanzan y la autonomía prometida no se materializa. Una cifra que, no lo olvidemos, existe gracias al impulso de Vox y poco más. No hay avance, no hay ambición, no hay proyecto”.
Ha reconocido que el presupuesto global del área crece en el capítulo de personal, “pero no lo hace por una decisión política estratégica, sino por una obligación derivada de acuerdos laborales, compromisos retributivos y actualizaciones salariales que este Ayuntamiento está legal y políticamente obligado a cumplir. Eso no es una apuesta: es una imposición normativa”.
Por último, ha instado al consejero Mendoza a que vigile que las inversiones previstas en centros cívicos y en equipamientos de participación, aunque dependan de otras áreas, se lleven a cabo efectivamente y “no queden en el cajón de las buenas intenciones”.







