Zaragoza, 4 de febrero de 2026.- La concejal socialista Ros Cihuelo ha considerado hoy “muy grave” que Chueca haya privatizado el tanatorio y los servicios funerarios del Cementerio de Torrero mediante una concesión demanial, a 30 años, a Mémora, uno de los grandes grupos del sector funerario. Esta decisión “puramente privatizadora” ha convertido un servicio público esencial en un “monopolio de facto”, dejando fuera a casi 30 funerarias familiares de Zaragoza, y “convirtiendo la muerte en un valor de mercado”, ha lamentado.
Cihuelo ha considerado que, con esta concesión demanial –decisión unilateral del Gobierno de Chueca–, “la muerte ya no nos iguala. El duelo y el luto se han entregado por parte del PP a un oligopolio. Las familias pierden libertad de elección y pagan precios desorbitados en el momento más vulnerable de sus vidas y, además, se pone en riesgo la viabilidad de los negocios funerarios locales”.
En primer lugar, el Gobierno de Chueca ha entregado el uso privativo y exclusivo de un servicio público a una sola empresa, lo que significa que ninguna otra funeraria puede operar en Torrero, eliminando la competencia en un servicio que debería ser accesible y plural. “El Gobierno de Chueca ha convertido el tanatorio municipal, un servicio público, en un valor de mercado, perjudicando tanto a los profesionales del sector como a los ciudadanos”, ha señalado.
Y es que, ha dicho, convertir una concesión administrativa en una concesión demanial ha llevado a que los precios experimenten subidas desproporcionadas, alcanzando incrementos de hasta el 192% en el uso de salas de despedida, del 100% en servicios de incineración o de más del 200% en otros servicios básicos “de los que no nos podemos sustraer nadie, convirtiendo el duelo y la muerte en un valor de mercado”.
Pero, además, este encarecimiento tiene un impacto directo en las familias, ya que el capital de las pólizas de seguros contratadas anualmente ha quedado desfasado, obligando a los usuarios o a las funerarias locales a asumir costes que no estaban previstos en la cobertura original.
“En apenas unas horas, los familiares, en un momento tan doloroso, tienen que tomar decisiones sobre los servicios que tienes que contratar. Y ahora Chueca lo convierte en un negocio despiadado, muy poco cuidadoso con los ciudadanos”, ha apuntado.
Además este encarecimiento pone en riesgo a profesionales muy cualificados de 30 empresas que trabajan en Zaragoza desde hace muchas generaciones. “¿A qué se refiere Chueca cuando dice que el Ayuntamiento no puede hacer nada ante esta situación y que es un problema entre empresas privadas? Y, además, llamó a las pequeñas funerarias ‘proveedores’ del oligopolio, de la gran adjudicataria. Esa afirmación merece, cuando menos, una matización”.
En este sentido, Cihuelo ha querido dejar claro que “el Partido Socialista no va a dejar en la estacada a las 30 empresas funerarias que se ven abocadas prácticamente a su desaparición de un negocio que llevan generaciones practicando con una profesionalidad y una titulación que se tiene en muy pocos sitios y con un cariño, un cuidado y una humanidad infinita en el tratamiento de las familias que acaban de perder a un ser querido”.
Además, ha subrayado, “no vamos a cejar en el empeño de que el Gobierno de Chueca, que es el que ha provocado esta situación, medie con el oligopolio para que estas pequeñas empresas puedan seguir realizando su trabajo, su trabajo de cuidado, de atención, de humanidad, acompañamiento y también para que los ciudadanos, en el peor momento de su vida, no vean cómo su duelo, su luto, su sufrimiento, su dolor es utilizado como un valor de mercado”.
Además, ha destacado la “indefensión” de los ciudadanos. “En la práctica, las familias han perdido la libertad de elegir. Si quieren usar el tanatorio municipal, deben hacerlo con la empresa concesionaria, con precios fijados unilateralmente. No es una cuestión de mercado, es una cuestión de derecho: un ciudadano en duelo no debería estar obligado a aceptar tarifas impuestas por un monopolio”.
Pero esta decisión del Gobierno de Chueca no solo afecta a las familias, sino que pone también en riesgo la viabilidad de las funerarias locales, que siempre han trabajado en nuestra ciudad, y que “ahora se ven abocadas a no poder ofrecer sus servicios en el principal equipamiento de la ciudad. La competencia, que es vital para mantener precios justos y servicios de calidad, se la ha cargado Chueca con lo que ello supone para la supervivencia de estos negocios locales”.
Para Cihuelo, “no estamos hablamos de lujos: estamos hablando de que el PP está haciendo negocio con la muerte desde lo público. Porque el Ayuntamiento ingresa un canon, pero las familias pagan la factura en el peor momento de su vida”.
Por todo ello, el PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza ha exigido al Gobierno de Chueca que garantice el acceso a otras funerarias y establezca controles de precios, devolviendo al tanatorio su función de servicio público al servicio de todos los ciudadanos, no de una sola empresa.







